Esta semana leí que se está impulsando en Argentina un proyecto de ley que obligará a las empresas a tener un cupo femenino para sus cargos directivos.
El mismo impediría que los altos niveles gerenciales no puedan estar a cargo en su totalidad por más de un 60% de personas del mismo sexo. Y que esto sería obligatorio para sociedades anónimas privadas, las sociedades y empresas del Estado, las sociedades de economía mixta, las sociedades anónimas con participación estatal mayoritaria y los entes públicos con objeto comercial.
Lo que me pregunto es: ¿es legítimo imponer este tipo de cuestiones en las empresas privadas?
Yo creo que es, al menos, discutible. Sí me parecería positivo, sin dudas, que una empresa autoregule el acceso a su directorio mediante un Código de Gobierno Corporativo. Pero tengo serias dudas en que estas imposiciones sean fructíferas, tanto para las empresas como la para la causa contra la discriminación por género. Si una empresa no discrimina sólo para no incumplir la ley no está realmente tomando conciencia de la cuestión de fondo, no ha aprehendido en su cultura lo esencial.
¿Cómo lo ven ustedes?