El reciente anuncio por parte de una importante corporación global del sector aeroespacial, líder en la fabricación de armamentos de alta tecnología, de reforzar sus programas de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) nos plantea la necesidad de reflexionar sobre la interrogante que titula nuestro post: ¿La RSE sirve para todo?, ¿puede ser socialmente responsable un fabricante de armas sólo con desarrollar programas de RSE?, ¿la adopción de estos programas le exime de las responsabilidades éticas, morales y legales generadas por su actividad? o, por el contrario, ¿le permiten la aceptación implícita de sus malas prácticas por parte de la sociedad?

El foco central de esta reflexión debe estar, necesariamente, sustentado en la idea de la transparencia, de que no se puede hablar de RSE si no existe compromiso con casino spiele la ética, la integridad, el respeto, el desarrollo humano y los valores elementales. La RSE no puede ni debe ser entendida como una herramienta de greenwash o de lavado online slots de imagen para apartar el señalamiento social hacia nuestras malas prácticas, como una especie de maquillaje que nos haga ver “socialmente responsables” o “socialmente comprometidos” sin serlo.

La RSE es un esquema integral de responsabilidades compartidas entre todos los actores que concurren en la actividad empresarial, haciéndolos coincidir en el objetivo de convertir a la empresa en un motor de desarrollo sostenible, pero de una manera ética y socialmente responsable, sin priorizar el beneficio o la utilidad económica de la inversión sobre aspectos reprochables desde el punto de vista social, moral o medioambiental.

Unas líneas para la reflexión…