Responsabilidad Social Voluntaria o LegisladaLa relación entre la Responsabilidad Social Empresaria y la actividad legislativa es un tema al que muchas veces se le escapa y sobre el cual determinados sectores consideran que no es necesario conversar.
Así me lo expresó una reconocida asociación de empresarios extranjeros en Argentina, en oportunidad de un análisis que estaba realizando hace algunos años sobre un proyecto de ley autodenominado “de RSE”. “No queremos que este tema se imponga en la agenda de los medios y por ende nuestra postura es no opinar”, me contestaron.
Pero negar ese vínculo es, a mi criterio, desacertado. ¡E innecesario! El error está en creer que una cosa va en detrimento de la otra; y no poder ver que, en realidad, la ley es el piso de la RSE, no su techo.
Del análisis realizado sobre ese intento legislativo enseguida surgía que, en realidad, sus puntos más importantes se basaban en una modificación a leyes de orden laboral; que sólo sería obligatorio para ciertas empresas; y que dicha obligación consistía en reportar a los sindicatos sus actividades “sociales”.
De la idea original –en realidad un prejuicio- de legislar la RSE, poco había.
También pueden encontrarse vetas propias de la responsabilidad social en leyes que en realidad ni siquiera están planteadas de esa manera. Ello sucedió por ejemplo cuando se sancionó en la Provincia de Buenos Aires (Argentina) la prohibición de fumar en todos los espacios de acceso público y/o en los cuales se desarrollara alguna actividad educativa, deportiva o recreativa.
Con un lobby muy fuerte, los casinos, bingos y empresas del juego lograron modificar el proyecto original y obtener una exclusión como sujetos obligados a respetar esta iniciativa.

La primera voz en escucharse contra esta excepción que se estaba otorgando llegó de la mano del Sindicato de Trabajadores de Juegos de Azar, que preguntó: “¿Si el espíritu era controlar el tabaquismo y cuidar la salud, quién se preocupa por los miles de empleados que trabajan más de 8 horas diarias en esos ambientes viciados por el humo?”.
Está claro que existe una relación directa entre esta ley y los valores de la RSE que bogan por una óptima calidad de vida laboral.
A veces, la ley toma el lugar que antes era de la RSE.
Lo que debemos preguntarnos es: ¿En qué lugar desearíamos que esté nuestra empresa llegado ese momento? Tenemos tres opciones:

  • Ajenos a la problemática social y con toda una implementación por delante
  • Relativamente interesados y con una adaptación por realizar
  • Comprometidos a través de nuestros programas de RSE.

En 2004, la Universidad Argentina de la Empresa obtuvo su sello de Edificio Libre de Humo, luego de un esfuerzo que tuvo un alto costo y ciertas dificultades prácticas. Cuando en 2007 se convirtió en una obligación legal, la organización estaba completamente  involucrada con sus preceptos y hubo una rápida identificación del éxito logrado.
Apelar al compromiso responsable y ético de las organizaciones implica, en ciertos casos un camino más largo y más caro, debido a que exige una planificación a mediano y largo plazo, educación a nivel general, capacitación a nivel sectorial y hasta incluso puede requerir una ley de fomento.

Aquí abajo podrán visualizar la presentación que utilicé durante mi ponencia “Responsabilidad Social Empresaria y Leyes: un límite dinámico, y más abajo encontrarán el audio que sugiero activar al tiempo que vayan pasando las diapositivas:

RSE – Leyes y RSE: un límite dinámico